miércoles, 25 de marzo de 2009

Primeras palabras

Empieza a decir sus primeras palabrejas, o más o menos (en realidad empezó como hace un mes, pero estoy un poco vaguete con esto del blog). Su primera palabra de verdad fue AGUA. Me refiero a palabra de verdad porque la usa bien, para pedir agua. Antes de eso se pasaba el día PAPAPAPAPA y MAMAMAMAMA pero a nosotros ni mirarnos.

En esto de hablar tiene una técnica muy depurada basada en la síntesis y la economía de términos. Es decir, coge una palabra y se queda con la sílaba que más le gusta. Por ejemplo, de AGUA, se queda con el UA. Y una vez que domina una sílaba la reutiliza siempre que puede. Por ejemplo, el UA lo usa para agUA, gUAu-gUAu, cUA-cUA...

Un resumen de su vocabulario más utilizado:
  • UA, que puede querer decir agua, guau (perro), cua (pato)
  • KI, que significa Kiko o Kika (los perritos y, por extensión, cualquier peluche) y Miki (que tiene un muñeco de Mickey Mouse)
  • TA, galleta, pelota y no-está (jugando a taparse la cara)
  • PA, pan
A estas alturas ya empieza a intentar los polisílabos. Agua lo tiene ya dominado y de vez en cuando se le escapa un A-E-TA para decir galleta, por ejemplo. Si le dices una palabra intenta imitarla y se suele quedar con las vocales y sus sílabas preferidas si salen. Le hemos pillado algún hola, gracias, plátano,... Yo no tengo claro si realmente dice todo eso o es que suelta un gorgorito y nosotros nos imaginamos el resto, pero suenan muy bien.

martes, 10 de marzo de 2009

Un añico

¡Como pasa el tiempo! Hoy Sandra cumple un año y parece que fue ayer que estaba Elena con la tripita de un lado para otro.

Es curioso, porque aunque ha pasado todo muy rápido uno ya casi no se acuerda de cómo eran las cosas al principio (para eso están las fotos y el blog) y no se acuerda en absoluto de cómo eran antes de tener a la pequeñita entre nosotros. Uno se vuelve padre hasta las trancas y parece que la pitufilla haya estado ahí siempre. Pero si es más joven que cualquiera de mis ordenadores, por Dios.

Bueno, venga, todos juntos: Cumpleaaaaañoooos feeeeeliiiiiiz!

viernes, 6 de febrero de 2009

Aprendiendo por su cuenta

Esta niña siempre nos sorprende. Ahora está aprendiendo trucos nuevos que nosotros no le hemos enseñado. Es como tener un perrito que de repente empieza a hacerse el muerto y a traerte el periódico, así, porque le da la gana.

Primero, le estoy dando la papilla y la veo con las manos en los ojos (jo, esta tía tiene un sueño que se cae...). Pero de repente se las quitaba y me miraba con una sonrisilla. La jodía me estaba haciendo el cucú. Y claro, cuando lo pillé y empecé con el "¿donde está Sandraaaa?" la tía descojonada de la risa.

Y ayer llego a casa por la noche, especialmente tarde después de trabajar (bueno vale, me había ido de cervezas con los del curro, que hay que explicarlo todo...), y me recibe con su supersonrisa, la cojo y me abre la boca y me la planta en la mejilla... ¡¡¡¡ Un besito !!!! Casi me la como y sk$rb g*hf%pr#wd (uy, perdón que he llenado de baba el teclado...)

Yo lo flipo, de verdad, la de cosas que aprende... Eso sí, a su aire. Te pones a enseñarle algo a idea y no te hace ni puñetero caso.

jueves, 5 de febrero de 2009

Guateque en la cuna

Los martes y jueves me quedo con Sandra por las tardes. Por la mañana Elena la tiene en el trabajo, al mediodía le da de comer y a eso de las tres, la paso a buscar. Intercambiamos coches y me la traigo a casa. Normalmente llega dormida, la subo a la cuna y mientras se echa la siesta yo como y veo un rato la tele.

A veces, al subirla a su cuarto se despierta un poco, y cuando la echo se queda llorando un ratito pero se duerme enseguida. Y también a veces se medio despierta en mitad de la siesta se queja un poco y se vuelve a dormir. Intento no subir inmediatamente y que se vuelva a dormir solita (vamos, que paso de ella hasta que lleva llorando un par de minutos sin parar).

El otro día todo iba según lo previsto, excepto que al subirla a dormir se despertó más de lo normal y le costó dormirse un rato.
- Buaaaaa, buaaaa
(ahora se dormirá....)
- Buaaaaa, buaaaa
(parece que tarda....)
- Buaaaaa, buaaaa, buggghhrmmmmm zzzzzzz
(ya está!)

Al cabo de una media hora, volvió a empezar:
- Buaaaaa, buaaaa
(vaya, se ha despertado a ver si se vuelve a dormir....)
- Buaaaaa, buaaaa
(mmm.. le cuesta, aún tendré que subir)
- Buaaaaa, gu gu, ooohhh, oeee oeee
(¿¿¿???)

Al cabo de un rato, proceso que ya no está llorando, pero tampoco se ha callado si no que está dando sus grititos de camionero feliz. Subo y me la encuentro sentada en la cuna jugando con los peluches y una sonrisa de oreja a oreja.

Ya ha descubierto que se puede sentar en la cuna y ahora Elena por las mañanas se la encuentra así. Este finde habrá que ponerle el somier de la cuna más bajo porque ahora si se pone de pie puede hacer puenting sin cuerda.

viernes, 9 de enero de 2009

Este no es mi papi, que me lo han cambiado

El otro día, mientras Elena llevaba a Sandra a natación aproveché para cortarme el pelo. Mi objetivo cuando me corto el pelo es siempre minimizar el número de visitas a la peluquería, así que fue una rapada importante, en mi línea. Cuando acabaron de natación fuimos a casa de mi madre a darle la merienda, aunque la pobre venía dormidita. Al final la despertamos, me pongo a darle la fruta y Sandra venga a llorar. ¿Será que la hemos despertado antes de hora? Pero era raro porque yo notaba que antes de empezar a llorar me miraba la cabeza. Al final le digo a Elena que se lo dé ella, a ver si así, y como la seda. Eso sí, yo sentado detrás, fuera del campo visual, intentando esconderme, aunque de vez en cuando se volvía, me miraba y volvía a llorar.

Al rato ya se le pasó, pero supongo que eso de despertarse y que te esté alimentando un skinhead le impresionó. Eso, o tiene una sensibilidad estética muy desarrollada.

martes, 6 de enero de 2009

Paso a paso

Ya apuntaba maneras, pero ahora está claro. Lo de gatear es accesorio. Lo que mola es andar. Sólo gatea si es imprescindible, la mayor parte del tiempo está de pie, apoyada en el sofá o en la mesa de centro y se recorre el salón pasito a pasito. Del sillón al sofá, del sofá a la mesa, de la mesa vuelta al sofá, si te pilla sentado del sofá al papi, del papi a cualquier sitio que no llegaría sola. Y cuando se cansa, se sienta y a gatear un rato a por un juguete o a por la mami si se le ha ocurrido escaparse a la cocina.

Lo de sentarse lo he dicho así sin más, pero es toda una maniobra. Los acoplamientos en la estación espacial, una tontería en comparación. Primero se apoya con las dos manos donde esté. Luego consigue un tercer punto de apoyo amorrándose a la esquina con la boca. Cuando ya está bien sujeta, empieza a doblar las piernas. Muy despacio. Va bajando el culete poco a poco. Cuando ya no le da para más, suelta la boca y estira los brazos para bajar más aún. Y entonces se suelta y aterriza con el pañal. ¡Maniobra exitosa! Houston, volvemos a casa.

lunes, 5 de enero de 2009

Papilla? Yo?

En su línea de ser cada vez más independiente, ahora le da porque no quiere comer lo que le damos. Quiere comer lo que nosotros comemos. Y cogerlo ella.

Hoy hemos ido a un japonés a celebrar el cumpleaños de su primo Marco. Íbamos todo preparados, con su puré de verduras para dárselo mientras comíamos. Y qué más. Persiguiendole la boca con la cuchara y nada. Al final nos rendimos, y le damos un minirollito para que lo vaya chupando y se quede tranquila. ¿Chupar? ¿Quién dijo chupar? Ya tiene dos dientes, y les da buen uso. La tía se ha trapiñado el rollito entero a mordiscos. Luego le intentamos dar arroz otra vez con la cuchara. Qué ilusos. Acaba cogiendo los granitos de uno en uno, pero ella sola, con sus dos deditos. Luego una gamba en tempura, pero con esa no ha podido que se le hacía muy dura. Todo tiene su límite. Y claro, todo esto echandole tragos a su vaso de agua, porque acostumbrada a comer sin sal, pues la comida japonesa da mucha sed. Al final, el suelo ha acabado con más comida que su tripa, ella se ha cansado y ha empezado a dar mal y entonces la hemos enchufado a la teta y se ha quedado frita. Y frita se ha quedado toda la tarde. Luego al despertarse se ha comido la papilla de frutas que no la veía.

Diréis que nos tiene dominados. Qué va, es que somos padres liberales y la dejamos experimentar. De verdad, que es eso. Espero.