jueves, 3 de marzo de 2011

El bello durmiente

A Sandra le encantan los cuentos y ahora le ha dado por el de la Bella Durmiente.

Lo que le mola realmente es escenificarlo, así que cuando subimos a su cuarto justo antes del baño, se disfraza de bruja mala poniéndose una papelera en la cabeza, coge una sábana toda arrebullada como capa y viene con cara amenazadora y el dedo por delante:

- ¡Cuando seas mayor, te pincharás con una rueda (sic) y te morirás!

Como el baño es responsabilidad mía, el papel de Bello Durmiente me toca a mí. Así que nada, me pincho con la rueca-rueda y me caigo al suelo dormido. Entonces Sandra cambia el papel y se convierte en la Princesa Azul al rescate y viene a despertarme con un besito.

Los tiempos cambian, las princesas toman las riendas.

martes, 22 de febrero de 2011

Alicia, para más señas

Ya hemos elegido nombre: Alicia

Si nos sale otra rubita de ojos azules, va a ser una princesita Disney:


Si es morena, la estética es un poco más tenebrosa, pero a mí me mola:

viernes, 11 de febrero de 2011

Habebimus puellam (secundam)

Usease: ¡Vamos a tener una (segunda) niña!
(creo que el latín está correcto, acepto correcciones)

Hoy hemos tenido la segunda ecografía y nos lo han confirmado. Elena está encantada porque, por primera vez, va a tener lo que quería. Con Sandra quería un niño; con Sergio, una niña; y ahora que quería chica venía convencida de que iba a ser chico. Sandra también se va a poner contenta porque quería hermanita.

Ya podemos empezar a pensar nombres. Sandra ya ha aportado sus sugerencias: la tata se tiene que llamar Blancanieves o, si no puede ser, Minnie (¿la llamamos Minerva, tal vez?). Dora no puede ser, porque ese nombre se lo pide Sandra para ella.

martes, 8 de febrero de 2011

Sus primeras marcas de guerra

Ayer vino Sergio marcado de la guarde. Un moratón en la frente.

Y pensareis, algún abusón, dos veces más grande que él, que le habrá dado un golpe con algo. Pero no. Eso sería asumible. Es algo por lo que pasamos todos los chicos, antes o después. El abusón que te da un capón o los famosos "calmantes". Entra dentro de los gajes de ser un chico.

Pero no es el caso. Lo que traía el niño era un mordisco. En la cabeza. Y diréis "a qué clase de bestia abusón de niño se le ocurre pegar un mordisco en la cabeza?". Pues muy fácil, a ninguno. Ha sido una niña. Y es que en clase de Sergio son sólo 2 niños. Todo lo demás son niñas. Y alguna es un poco burra.

Morder entre hombres está mal visto, es deshonroso. Un puñetazo, sí. Incluso una bofetada es aceptable. Pero morder es de niñas. No por nada, es que morder es excesivo. Es fácil hacer sangre y eso no es honorable. No pasa nada por unos cuantos moratones, pero entre hombres sólo se llega a la sangre cuando la cosa es seria. Un duelo a espada, como mínimo. Las niñas, que son más perversas, no tienen ese tipo de miramientos.

Y encima al pobre le caen todas a la cabeza. El mordisco esta ahí compartiendo sitio con una cuquera que se hizo contra un carro de supermercado, varios arañazos previos de la guarde y algún moratón más. Dí que es normal, este enano es un cabezón. Y cuando va corriendo va casi siempre con el cebollón por delante.

En fin, tan pequeño y las mujeres ya le comen la cabeza.
Ahora ya lo sabes, hijo. Que son todas "mu" malas.

PD: Cuando me lo contaron me vino la imagen de cuando la entrenadora de Chicho Terremoto le pegaba la bronca literalmente "comiendole la cabeza".

Imagen original de masindac

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sandra la exploradora

No sé si conocéis a Dora la exploradora. Son unos dibujos animados donde una niña, Dora, con su amigo el mono Botas, tienen que hacer misiones. Las misiones siempre son ir a un sitio o conseguir algo que está en un sitio y tienen que pasar por 3 metas. Cuentan con la ayuda de un mapa y una mochila, que hablan.
Están muy bien porque hacen muchas preguntas a los niños e interactuan con ellos, siempre les preguntan por ayuda, y les hacen recordar cosas o les enseñan palabras de inglés, colores, tamaños, ...
Bueno, pues a Sandra le encanta. Sabe perfectamente en qué día estamos porque lo primero que hace al levantarse es preguntar qué día es a ver si le toca ver Dora, porque al principio sólo se lo poníamos los sábados y domingos. Ahora se lo ponemos todos los días pero sigue preguntando. Está obsesionada.
Le encanta inventar historias tipo las de Dora, y habla igual que en los dibujos, es muy graciosa.
Pues todo esto viene a que hoy la estaba vistiendo y estaba encima de la cómoda y le he dejado los calcetines para que se los pusiera, mientras yo iba a coger los pantalones, y de repente la oigo: "Necesito ayuda para rescatar el calcetín"
Vuelvo al cuarto y resulta que el calcetín que necesitaba ser rescatado se había caído, y no se lo podía poner. Yo por supuesto le he ayudado a rescatarlo ;-)

viernes, 19 de noviembre de 2010

A la one, a la two,...

A la aguantam.... ay no, espera...

A la three.

Sábado 6 de noviembre, nos vamos a comprar, se nos hace un poco tarde y nos quedamos a comer en el centro comercial. MacDonalds para todos (un espectáculo el enano trapiñándose los nuggets). Volvemos a casa y Elena destrozada, el BigMac le ha sentado como un tiro. No cena nada, con el BigMac en la garganta, y vomitando por la noche. Una penica, vamos.

Domingo, comemos en casa de mi madre. Elena casi no come (ni siquiera ensalada, y eso es sagrado). A la noche, sigue con la tripa mal, pero tiene hambre.

- ¿Qué me puedo comer, que me siente bien?
- No sé, ¿una sopa?
- ¡No, ya sé! ¡Berberechos en vinagre!

Berberechos. En vinagre. Para arreglar la tripa.

- ¿Tú estás segura de lo que haces?
- Que sí, que sí, es que se me han antojado

¡¡WARNING!! ¡¡WARNING!!

- Oye, no estarás...
- ¡Anda ya! Qué cosas tienes. Es una indigestión, que los síntomas no tienen nada que ver...

Por la noche llama mi madre, a ver cómo está Elena:
- Oye, no estará...
- Que no, que no, que será algún virus del estómago.

El martes me dice Elena que se sigue encontrando mal, que para una indigestión le parece mucho y que se ha comprado un test de embarazo. Y es que nosotros, a los virus del estómago, les acabamos cambiando el pañal.

Miércoles por la mañana, (día 10-11, que para Elena tiene algún significado especial, la cábala o yo que sé) hacemos el test: Dos rayas como dos soles (para los no iniciados, eso es que sí).

En fin, pues eso, que vamos a volver a ser padres. Familia numerosa, para más señas.

Y el nuevo ya tiene para contar su primera anécdota, que de pequeñito le confundieron con un BigMac.

Por cierto, Sandra, sintiéndolo mucho te viene otro.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ya le ha pillado el gusto

Os comentaba que Sergio caminaba como deporte de riesgo.
Ya no, ahora lo tiene dominado y le encanta. Se le hacen cortos los pasillos, para arriba, para abajo. Ya sabe hasta ponerse de pie solito.
Algunas veces todavía sigue unas rutas un poco caóticas, va haciendo eses como los borrachetes, pero lo va superando.