martes, 26 de abril de 2011

Va y me sale futbolero

Hay que joderse, con lo que yo he sido.

Que con un balón en los pies lo único que sé hacer es tropezarme.

Que cuando me obligaban a jugar, siempre hacía de defensa y mi técnica era "corre a por el delantero, ponte delante y ya se chocará" (ventajas de ser corpulento, quizá me habría gustado más el fútbol americano).

Que me he ganado el ostracismo en las conversaciones de café de los lunes.

Que puedo aguantar todo un mundial (si me esfuerzo mucho en no escuchar las conversaciones de café y no pongo la tele ni la radio) sin enterarme de un puñetero resultado.

Que llevo diecisiete años negándome a participar en la quiniela de los amigos y oyendo, cada inicio de temporada, "que te vas a arrepentir..." "cuando toque llorarás..." (de momento, no me han dado muchas razones para llorar, más allá de la penica que me dan cuando se emocionan por cobrar 10€ a repartir entre siete).

Bueno, pues va el niño y su mayor afición en la vida es darle patadas a un balón. Es ver una pelota, se le dilatan las pupilas y a correr detrás. Y nada de cogerla con la mano, no, a patadas. Encima se le da bien. Un año y medio y ya es capaz de mandar la pelota a escaparrar. Lo que implica que me toca a mí correr detrás del balón a buscarlo y chutárselo de vuelta. Y eso es casi como jugar al fútbol, que va en contra de mis principios.

Así que estoy muy descontento. Estaba pensando en desheredarle, pero claro, hay que ser pragmático. No vaya a ser que me salga una estrella del balompié que me resuelve la jubilación y no es cuestión de ponerse a malas. Aunque la genética juega en su contra. De momento lo único que ha heredado es que chuta de zurda como yo. Y creo que ése es todo mi pool genético futbolero.

jueves, 10 de marzo de 2011

Sandra cumple 3 años

Tres años ya! De momento lo ha celebrado sólo en la guarde, el domingo lo celebraremos oficialmente.


En otro orden de cosas, está enamoradísima del Kikín.

viernes, 4 de marzo de 2011

Carnaval 2011 - Día 2

Continuando el carnaval, hoy han ido a la guarde disfrazados. Esta vez no nos la hemos jugado y hemos comprado los disfraces.

Sandra de princesa (otra vez, pero mejor).

Y Sergio de mono, muy propio.

Foto de grupo, con la mami (y Alicia en la tripita).
Seguimos trabajando para conseguir que Sandra sonría de forma natural en las fotos.

jueves, 3 de marzo de 2011

Carnaval 2011 - Día 1

Con motivo de los carnavales, hoy los han disfrazado en la guarde.


Sandra ha salido disfrazada de hada



Y Sergio de payasete.

Mañana irán con disfraces desde casa.
Pero esos los veremos mañana.

El bello durmiente

A Sandra le encantan los cuentos y ahora le ha dado por el de la Bella Durmiente.

Lo que le mola realmente es escenificarlo, así que cuando subimos a su cuarto justo antes del baño, se disfraza de bruja mala poniéndose una papelera en la cabeza, coge una sábana toda arrebullada como capa y viene con cara amenazadora y el dedo por delante:

- ¡Cuando seas mayor, te pincharás con una rueda (sic) y te morirás!

Como el baño es responsabilidad mía, el papel de Bello Durmiente me toca a mí. Así que nada, me pincho con la rueca-rueda y me caigo al suelo dormido. Entonces Sandra cambia el papel y se convierte en la Princesa Azul al rescate y viene a despertarme con un besito.

Los tiempos cambian, las princesas toman las riendas.

martes, 22 de febrero de 2011

Alicia, para más señas

Ya hemos elegido nombre: Alicia

Si nos sale otra rubita de ojos azules, va a ser una princesita Disney:


Si es morena, la estética es un poco más tenebrosa, pero a mí me mola:

viernes, 11 de febrero de 2011

Habebimus puellam (secundam)

Usease: ¡Vamos a tener una (segunda) niña!
(creo que el latín está correcto, acepto correcciones)

Hoy hemos tenido la segunda ecografía y nos lo han confirmado. Elena está encantada porque, por primera vez, va a tener lo que quería. Con Sandra quería un niño; con Sergio, una niña; y ahora que quería chica venía convencida de que iba a ser chico. Sandra también se va a poner contenta porque quería hermanita.

Ya podemos empezar a pensar nombres. Sandra ya ha aportado sus sugerencias: la tata se tiene que llamar Blancanieves o, si no puede ser, Minnie (¿la llamamos Minerva, tal vez?). Dora no puede ser, porque ese nombre se lo pide Sandra para ella.